Una olla con agua hirviendo, una sartén con aceite o una taza de bebida caliente pueden provocar quemaduras en cuestión de segundos. En la cocina, los accidentes no siempre están relacionados con fuego: también ocurren por salpicaduras, vapor y contacto con superficies calientes.
Cuando hay niños en casa o varias personas preparando alimentos al mismo tiempo, mantener despejada la zona de cocción resulta especialmente importante. La prevención comienza antes de encender la estufa.
La posición de las ollas importa
La American Burn Association recomienda cocinar en las hornillas traseras cuando sea posible y orientar los mangos de ollas y sartenes hacia adentro, lejos del borde. Así se reduce la posibilidad de engancharlos al pasar o de que un niño los alcance.
También conviene mantener cables de electrodomésticos y objetos inflamables apartados del calor, secar derrames que puedan provocar resbalones y no dejar la cocción sin supervisión. Los recipientes con líquidos calientes deben colocarse sobre superficies firmes, fuera del alcance de los más pequeños.
Evitar la prisa y las distracciones
Usar agarraderas secas para mover recipientes calientes, abrir las tapas con cuidado para alejar el vapor del cuerpo y evitar transportar ollas llenas de agua hirviendo por zonas concurridas son precauciones razonables. Si ocurre una quemadura importante, se debe buscar atención médica; no conviene aplicar remedios caseros sobre la lesión.
Estas medidas se basan en las recomendaciones de la American Burn Association para prevenir quemaduras en el hogar.




