Santo Domingo. Cada día, decenas de personas acuden a hospitales y bancos de sangre para donar en favor de familiares que serán sometidos a cirugías, partos o tratamientos médicos. Sin embargo, en muchos casos esas unidades no llegan a utilizarse, generando una interrogante frecuente: ¿qué sucede con la sangre que no es transfundida?
A propósito del Día Mundial del Donante de Sangre, conmemorado cada 14 de junio, diversos centros de salud públicos y privados explicaron que el destino de estas unidades depende de los protocolos internos de cada institución, aunque en la mayoría de los casos terminan beneficiando a otros pacientes que las necesitan.
En el Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras informaron que la sangre no utilizada pasa a formar parte de las reservas del centro para atender emergencias y casos críticos, especialmente pacientes que llegan sin familiares que puedan gestionar donantes.
“Lo importante es que no se pueden dejar morir por falta de sangre”, indicaron representantes del banco de sangre del hospital.
De igual manera, el Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar y el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia (HUMNSA) señalaron que las unidades disponibles pueden ser utilizadas posteriormente en otros pacientes que requieran transfusiones.
Protocolos varían según el centro
No todas las instituciones manejan las unidades de sangre de la misma forma. En el Instituto de Oncología Dr. Heriberto Pieter explicaron que las donaciones realizadas para un paciente específico permanecen reservadas exclusivamente para esa persona durante un período de hasta 35 días.
Si durante ese tiempo no son utilizadas, las unidades vencen y deben ser descartadas conforme a los protocolos establecidos.
En contraste, las donaciones voluntarias realizadas directamente al banco de sangre del centro sí pueden incorporarse a las reservas generales para ser utilizadas por otros pacientes.
Por su parte, el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT) indicó que las unidades obtenidas a través de su banco de sangre pueden integrarse al inventario institucional cuando no son utilizadas. En los casos en que la sangre proviene de otro centro médico, los familiares tienen la opción de retirarla.
La sangre tiene una vida útil limitada
Especialistas consultados explicaron que la sangre no puede conservarse indefinidamente. Dependiendo de las condiciones de almacenamiento y del componente sanguíneo, las unidades suelen tener una vida útil de entre 30 y 35 días.
Una vez vencido ese período, deben ser eliminadas bajo estrictas normas de bioseguridad para garantizar la seguridad de los pacientes.
Costos asociados al proceso
Aunque la sangre donada no se vende en los hospitales públicos, algunas instituciones cobran costos relacionados con pruebas de laboratorio, procesamiento y conservación.
La Cruz Roja Dominicana informó que una unidad de sangre puede representar un costo aproximado de RD$1,300 para afiliados a seguros médicos y entre RD$3,000 y RD$3,500 para personas sin cobertura.
Mientras tanto, el Banco de Sangre de Referencia estimó en alrededor de RD$8,500 el costo de un paquete globular disponible para transfusión.
Una donación puede salvar varias vidas
Las autoridades sanitarias recordaron que una sola donación puede beneficiar a más de un paciente gracias a la separación de componentes sanguíneos.
Aunque muchas veces la sangre destinada a una cirugía específica no llega a utilizarse, termina siendo un recurso esencial para responder a accidentes de tránsito, hemorragias obstétricas, procedimientos quirúrgicos y otras emergencias médicas.
Por ello, los especialistas reiteran el llamado a fortalecer la cultura de la donación voluntaria y regular, considerada fundamental para garantizar reservas suficientes y salvar vidas.




