El Ejército mexicano abatió el domingo a Nemesio Oseguera «El Mencho», fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el capo más poderoso de México y por quien Estados Unidos ofrecía 15 millones de dólares. Oseguera, de 59 años, resultó herido en un enfrentamiento con militares en la localidad de Tapalpa, en Jalisco. Murió poco después cuando era trasladado vía aérea a la Ciudad de México.
El CJNG tuvo una violenta reacción con bloqueos de carreteras y quema de vehículos en Jalisco y en otros estados del país. Células del cartel incendiaron negocios y provocaron terror entre la población, evidenciando su amplia estructura y capacidad de movilización. La respuesta brutal del cartel reavivó incógnitas sobre el futuro de la organización criminal.
1. ¿Qué es el Cártel Jalisco Nueva Generación y qué tan poderoso es?
El «Mencho» fundó este cartel en 2009. Según David Mora, experto de Crisis Group, es una de las organizaciones más poderosas en términos de capacidad militar y de reclutamiento. El capo fallecido era responsable del tráfico de heroína, cocaína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos. Sus negocios se extendieron a la extorsión, el robo de gasolina y el tráfico de personas, según la DEA. El CJNG se ha caracterizado por desafiar al gobierno, como en el atentado contra Omar García Harfuch en 2020 y el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en noviembre.
2. ¿Por qué la reacción fue tan violenta en varios estados de México?
La quema de negocios se extendió a Puerto Vallarta, Michoacán, Puebla, Sinaloa, Guanajuato y Guerrero. El analista Gerardo Rodríguez señala que las autoridades no tenían en el radar que la reacción fuera de alcance nacional. Pese a ello, destaca que fue una operación táctica muy exitosa del Gobierno de la República.
3. ¿Qué sucederá con el cártel sin el «Mencho» al frente?
Oseguera era un líder omnipresente y no tenía sucesores claros. Su hijo mayor, «El Menchito», fue condenado el año pasado en Estados Unidos a cadena perpetua. El experto David Saucedo advierte que, de haber una guerra interna por el liderazgo, habría un incremento de la violencia homicida por los reacomodos violentos dentro de la organización.