SANTO DOMINGO.– El acceso no autorizado a correos electrónicos, redes sociales y servicios financieros puede comenzar con una contraseña reutilizada o con un mensaje fraudulento. La protección de las cuentas digitales requiere combinar varias medidas sencillas.
Recomendaciones prácticas
Una contraseña larga y exclusiva para cada servicio reduce el riesgo de que una filtración afecte a otras plataformas. Los gestores de contraseñas permiten almacenar claves diferentes sin depender de la memoria. Siempre que sea posible, conviene activar la autenticación de dos factores o utilizar llaves de acceso compatibles.
Los intentos de suplantación suelen presentar mensajes urgentes, enlaces a páginas que imitan sitios conocidos o solicitudes inesperadas de códigos de verificación. Antes de introducir datos, es preferible acceder al servicio desde su aplicación oficial o escribiendo la dirección directamente.
También es importante mantener actualizados los dispositivos, revisar sesiones abiertas y retirar accesos de aplicaciones que ya no se utilizan. Si se sospecha un compromiso, se debe cambiar la contraseña desde un equipo confiable y revisar las opciones de recuperación de la cuenta.




