Faltando veintiocho meses para las elecciones generales, el presidente Luis Abinader ha emprendido un conjunto de cambios en el tren burocrático, como un esfuerzo por relanzar su gobierno, en medio de escándalos de corrupción y los pronósticos de ralentización de la economía.
Abinader, que impulsó en octubre de 2024 una reforma constitucional para limitar a dos períodos consecutivos la reelección, enfrentaría ahora la “soledad del poder”.
Desde entonces, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) se debate en un limbo interno al carecer de mecanismos para proyectar una figura con el liderazgo del mandatario frente a la oposición para mayo del 2028.
El presidente hizo un enérgico llamado el 9 de julio de 2025 a precandidatos y funcionarios para que se abstuvieran de realizar proselitismo.
Hasta ahora, solo Tony Peña Guaba ha salido de su cargo, mientras que Víctor D’ Aza retiró sus aspiraciones en noviembre de 2025.
Economía y reforma fiscal Informes del Banco Central sostienen que la economía retornaría a un crecimiento del 4.5 % del PIB en 2026. No obstante, organismos internacionales advierten que se requiere una reforma fiscal.
El presidente ya fracasó en su intento de aprobar la Ley de Modernización Fiscal, retirada el 16 de octubre tras un rechazo social extendido.
Ataques de la oposición La Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) mantienen una intensa política de críticas. El expresidente Leonel Fernández encabeza los ataques y recorridos por el país; su partido avanzó al segundo lugar electoral en 2024.
Por su parte, el PLD realizó su X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez para reorganizar sus cuadros. Su presidente, Danilo Medina, afirmó recientemente que “el país luce sin rumbo” y que el gobierno ha perdido la dirección del Estado.










