HOLGUÍN, CUBA. — El preso político cubano Roilan Álvarez Rensoler decidió abandonar este jueves la huelga de hambre que mantuvo durante 48 días y que le provocó un paro cardíaco, según informó su hermana a la agencia AFP.
El activista, de 40 años, permanece hospitalizado en la ciudad de Holguín desde el 4 de marzo. Álvarez fue acusado de difundir propaganda contra el gobierno comunista tras ser detenido el pasado 31 de enero por colocar carteles antigubernamentales y dañar una valla con la imagen de Fidel Castro. Ese mismo día inició su protesta extrema.
«Decidió suspender la huelga y comenzó a ingerir líquidos luego del infarto (…), pero su estado de salud es muy delicado», explicó su hermana, Arianna Álvarez Rensoler, tras visitarlo en el centro médico.
Preocupación internacional y contexto de detenciones Álvarez es miembro de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y de Cuba Decide. Anteriormente, ya había cumplido un año de prisión en Santiago de Cuba por el delito de «desacato». Su situación generó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exhortara el miércoles al gobierno cubano a su liberación inmediata.
La huelga de hambre es una forma de protesta recurrente entre la disidencia en la isla. El récord lo ostenta Guillermo «Coco» Fariñas, con 25 huelgas entre 1995 y 2016. Desde 2010, dos huelguistas han fallecido en estas circunstancias.
Cifras de presos políticos en Cuba A pesar de que el gobierno de La Habana niega la existencia de presos políticos, organizaciones como Justicia11J y Cubalex reportan datos alarmantes:
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760 presos por razones políticas registrados hasta el 13 de marzo.
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358 detenidos pertenecen a las protestas masivas del 11 de julio de 2021.
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51 prisioneros fueron excarcelados recientemente tras acuerdos con el Vaticano.
El gobierno cubano mantiene su postura de acusar a los opositores de ser «mercenarios» al servicio de Estados Unidos, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los huelguistas.





