El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) superó este domingo la barrera de los 100 dólares por barril, alcanzando niveles no vistos desde 2022.
Este incremento se produce al cumplirse una semana del inicio de las operaciones militares de Estados Unidos en Irán, factor que ha generado una fuerte inestabilidad en los mercados energéticos globales.
Pese al impacto en los costos de los combustibles, el presidente Donald Trump minimizó la escalada de precios, afirmando que se trata de «un pequeño precio» que es necesario pagar en el contexto de la actual estrategia bélica.
La subida del crudo responde al temor de los inversores ante posibles interrupciones en el suministro proveniente de Oriente Medio, especialmente tras las recientes amenazas de Teherán de atacar infraestructuras petroleras regionales en respuesta a los bombardeos sufridos.
Analistas internacionales advierten que, de continuar la ofensiva y extenderse el bloqueo energético, el mercado podría enfrentar una volatilidad aún mayor.
Mientras tanto, la administración de Washington mantiene su postura firme, priorizando los objetivos militares sobre las fluctuaciones inmediatas en el sector energético global.





