Tras un proceso viral o gripe, la lista de recuperación, además de medicamentos, frutas y vitaminas, debe incluir un nuevo cepillo dental, una herramienta esencial en la higiene y salud bucal.
Luego de estos procesos gripales, virales, resfriados o infecciones respiratorias, lo más recomendable es reemplazar los cepillos, ya que durante estos cuadros el cepillo entra en contacto directo con secreciones contaminadas que puedan alojar virus y bacterias en sus cerdas, según explicó la odontóloga Johmarci Tejeda.
“Aunque algunos microorganismos no sobreviven por largos períodos, existe riesgo de reinfección, prolongación del cuadro clínico y contaminación cruzada”, señaló la también experta en armonización facial y estética dental.
La odontóloga recomienda sustituir el cepillo al finalizar el proceso infeccioso y que, en caso de no poder hacerlo inmediatamente, desinfectarlo temporalmente con enjuagues antibacterianos.
Tejeda advierte que un cepillo dental mal manejado puede convertirse en un reservorio microbiológico capaz de reproducir bacterias en la cavidad oral, que afecta la salud bucal y sistémica. Entre las recomendaciones de cuidado se encuentran: enjuagarlo con agua luego de cada uso; eliminar restos de pasta; guardarlo en posición vertical para favorecer el secado y mantenerlo en un ambiente ventilado.

Mientras que, en sentido contrario, exhorta evitar cubrir el cepillo en estuches cerrados mientras esté húmedo, compartirlo con otras personas o almacenarlo en contacto con otros cepillos. “La humedad constante favorece la proliferación bacteriana, por lo que el secado al aire es fundamental”, indicó.
Fuera de los procesos gripales, la recomendación profesional es cambiar el cepillo cada tres meses y realizar una sustitución inmediata tras enfermedades virales o infecciosas, cuando las cerdas estén abiertas o ante signos de desgaste.
La odontóloga explicó que no hacerlo puede favorecer patologías como caries dentales, gingivitis, enfermedad periodontal, mal aliento e infecciones recurrentes.
“El cepillo dental, aunque sencillo en apariencia, es una herramienta crítica en la promoción de la salud. Su reemplazo oportuno representa una estrategia preventiva eficaz y accesible para toda la población», concluyó.




