El secador, la plancha y las tenazas facilitan distintos peinados, pero el calor excesivo puede dejar el cabello quebradizo y favorecer que se parta. El riesgo aumenta cuando se utilizan temperaturas altas o se repite el peinado con mucha frecuencia.
La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda dejar que el pelo se seque parcialmente al aire cuando sea posible y reducir las sesiones con herramientas calientes. También aconseja utilizar ajustes de temperatura bajos o medios, según el aparato y el tipo de cabello.
Cómo usar las herramientas con menos riesgo
Para usar una plancha, el cabello debe estar seco y la temperatura no tiene que ser la máxima. En el caso de las tenazas, mantenerlas durante demasiado tiempo sobre un mismo mechón incrementa la exposición al calor.
Secar el cabello frotándolo con fuerza con una toalla tampoco es lo ideal. Es preferible envolverlo para absorber el exceso de agua y desenredarlo con suavidad, adaptando la técnica a su textura.
El cuidado empieza antes del peinado
Si el pelo se rompe con facilidad o aparece una pérdida de densidad persistente, conviene consultar a un dermatólogo. Estas pautas se basan en las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Dermatología.




