Las sábanas, fundas y otras piezas de la cama acumulan polvo y restos de piel con el uso. En esos tejidos pueden encontrarse ácaros, organismos microscópicos cuyos alérgenos causan molestias a algunas personas con rinitis o asma.
La Fundación de Asma y Alergia de Estados Unidos (AAFA) recomienda lavar semanalmente la ropa de cama. Para reducir ácaros, aconseja utilizar agua caliente, alrededor de 54 °C, siempre que el tejido y la lavadora lo permitan.
Qué revisar antes de poner la lavadora
Antes de escoger la temperatura, hay que revisar la etiqueta de cuidado de cada pieza. No todas las telas toleran ciclos calientes; en esos casos, lavar de acuerdo con el fabricante y secar completamente sigue siendo importante.
Las fundas protectoras con cierre para almohadas y colchones pueden ayudar a disminuir el contacto con alérgenos. También conviene mantener controlada la humedad del dormitorio, especialmente en viviendas donde el ambiente permanece húmedo.
Otras medidas para el dormitorio
La limpieza de la cama no elimina todas las causas de alergia ni sustituye una evaluación médica cuando los síntomas persisten. La AAFA reúne medidas para controlar alérgenos en el hogar.




