El papa León XIV expresó este domingo su «gran inquietud» por «el aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos, dos países vecinos». Uniéndose al mensaje de los obispos cubanos, el primer papa estadounidense de la historia invitó desde el Vaticano «a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz, a fin de evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano».
El presidente estadounidense Donald Trump multiplicó las amenazas contra Cuba tras la redada de comienzos de enero en Caracas que condujo a la captura del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro. Trump instó a Cuba a aceptar un «acuerdo» y amenazó: «¡No habrá más petróleo ni dinero con destino a Cuba: cero!».
El mandatario firmó un decreto para imponer aranceles a los países que vendan petróleo a La Habana, asegurando que la isla representa una «amenaza excepcional» para la seguridad nacional estadounidense.
El jefe de la iglesia católica espera, por otro lado, que los Juegos Olímpicos de Milán Cortina, que se inauguran el viernes, sean la ocasión para «gestos concretos de distensión y diálogo». «Estos grandes eventos deportivos constituyen un fuerte mensaje de fraternidad», añadió León XIV, recordando el objetivo de la «tregua olímpica» para los Juegos Olímpicos de Invierno del 6 al 22 de febrero.
El papa León XIV rezó también por las «numerosas víctimas del desprendimiento de tierras en una mina de Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo», por quienes «sufren las tormentas que han azotado en los últimos días a Portugal y al sur de Italia», así como por las «poblaciones de Mozambique, duramente golpeadas por las inundaciones».










