La princesa heredera de Noruega, cuyo hijo será juzgado el martes por violación, se vio envuelta en otro escándalo este fin de semana después de que archivos publicados en Estados Unidos revelaran su amistad con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. El nombre de la princesa heredera Mette-Marit aparece al menos 1.000 veces en los millones de nuevos documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos el viernes, reportó el diario noruego VG.
Los mensajes entre ambos datan de 2011 a 2014, cuando ella ya estaba casada con el futuro rey de Noruega. En un correo electrónico, Mette-Marit le preguntó a Epstein si era «inapropiado que una madre sugiriera a su hijo de 15 años un fondo de pantalla con dos mujeres desnudas llevando una tabla de surf». En 2012, ella le respondió que la capital francesa es «buena para el adulterio» pero que «las escandinavas son mejores candidatas para ser esposas».
Para entonces, Epstein ya se había declarado culpable en 2008 de solicitar la prostitución a una menor. Los archivos muestran que la princesa se alojó en la casa de Epstein en Florida durante cuatro días en 2013. Mette-Marit se refirió el sábado a su «vergonzosa» amistad con el financista, quien se suicidó en 2019. «Mostré falta de criterio y lamento profundamente haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso», declaró en un comunicado enviado a AFP por el palacio real.
La mujer de 52 años asumió la responsabilidad de no haber investigado más a fondo los antecedentes. Según el palacio real, Mette-Marit interrumpió el contacto porque sentía que este intentaba explotar su relación. El momento no podría ser peor para Mette-Marit. El martes, su hijo de 29 años, Marius Borg Hoiby, será juzgado en el tribunal de distrito de Oslo. Marius Borg Hoiby fue acusado de 38 delitos, incluyendo la violación de cuatro mujeres, agresión y delitos relacionados con drogas, que podrían acarrearle hasta 16 años de prisión.










