Roma. – El papa León XIV hizo este lunes 2 de noviembre un llamado a quienes tienen el poder de detener las guerras, al recordar a las víctimas de los conflictos armados durante la misa del Día de los Fieles Difuntos, celebrada en el cementerio monumental del Verano, en Roma.
«En este momento queremos rezar por todos aquellos que han perdido recientemente a un ser querido; en particular, por quienes lo han perdido a causa de la absurda violencia de la guerra», expresó el pontífice durante su homilía.
León XIV pidió que el sufrimiento de las familias afectadas por los conflictos llegue a quienes tienen la responsabilidad de detenerlos.
«¡Que las lágrimas de tantas madres, de tantos niños y de tantos ancianos lleguen al corazón y conmuevan las conciencias de quienes tienen el poder de hacer callar las armas!», exclamó.
Antes de comenzar la celebración religiosa, el pontífice rezó ante una tumba del cementerio y depositó un ramo de flores blancas y amarillas.
Durante la homilía reflexionó sobre las Bienaventuranzas, especialmente la expresión bíblica «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados», vinculándola al dolor de quienes han perdido a sus familiares.
También recordó a san Francisco de Asís, en el marco del octavo centenario de su muerte.
La ceremonia reunió a numerosos fieles que acudieron al camposanto romano para conmemorar a sus seres queridos fallecidos.




