SANTO DOMINGO.– Un alguacil de la ciudad de Nueva York autorizó el embargo y eventual subasta pública de bienes de la Junta Central Electoral (JCE) ubicados en su oficina de Manhattan, dentro de un proceso para ejecutar una sentencia favorable a la empresa Latin Events, LLC.
La medida fue dispuesta por el City Marshal Martin A. Bienstock mediante un Aviso de Embargo y Venta (Marshal’s Notice of Levy and Sale), correspondiente al expediente M 373516 y notificado el pasado 6 de septiembre, según documentos citados en el proceso.
La subasta está programada para el 1 de octubre de 2026, a las 9:00 de la mañana, aunque podría evitarse si la obligación es satisfecha en su totalidad al menos 72 horas antes de la fecha establecida.
El proceso tiene como origen una sentencia que ordenó a la JCE pagar US$838,337.50 a Latin Events, empresa que reclama un balance pendiente derivado de un acuerdo suscrito en 2023.
¿Qué bienes de la JCE podrían ser subastados?
El procedimiento alcanza bienes muebles localizados en la oficina de la Junta Central Electoral situada en 1501 Broadway, suite 410, Manhattan, Nueva York.
Entre los activos señalados figuran computadoras, impresoras, equipos electrónicos, mesas, sillas, televisores, mobiliario, obras de arte y otros enseres de oficina.
La orden procura ejecutar el fallo emitido el 26 de noviembre de 2025 por la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, correspondiente al caso 1:25-cv-02830-PKC.
Aunque la sentencia estableció un pago de US$838,337.50, el abogado Julio Cury, representante de Latin Events en República Dominicana, sostiene que los intereses, recargos y gastos acumulados han elevado la suma reclamada en la ejecución a US$982,261.88.
De acuerdo con el abogado, sobre ese monto continúan acumulándose intereses.
Disputa comenzó por serie Águilas-Licey en Nueva York
El origen del conflicto se remonta a la serie entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey celebrada en noviembre de 2023 en Citi Field, estadio de los Mets de Nueva York.
Según los documentos citados, la JCE suscribió el 30 de octubre de 2023 un acuerdo por US$1 millón con Latin Events, relacionado con una campaña de registro de votantes dirigida a dominicanos residentes en Nueva York y estados cercanos.
El convenio contemplaba, entre otros componentes, US$600,000 para la impresión de 15,000 boletos, además del suministro de 20,000 almuerzos y servicios relacionados con la campaña publicitaria.
Latin Events sostiene que recibió solamente US$230,000 del millón acordado, dejando un balance de US$770,000, al que posteriormente se habrían agregado intereses y otros gastos.
Sentencia fue emitida en rebeldía
Según los antecedentes del proceso, la JCE fue notificada de la demanda en Estados Unidos, pero no compareció dentro del plazo correspondiente.
Esa situación dio lugar a una sentencia en rebeldía en noviembre de 2025.
La decisión estadounidense también fue reconocida en República Dominicana el 29 de junio de 2026, mediante el Auto núm. 036-2026-SAUT-00294.
Sin embargo, la JCE recurrió en apelación la homologación de esa sentencia en territorio dominicano.
Latin Events mantiene además un procedimiento de embargo retentivo sobre fondos de la JCE depositados en el Banco de Reservas, como parte de sus gestiones de cobro en República Dominicana.
Cury afirmó que la empresa decidió continuar las acciones judiciales después de no conseguir el pago voluntario.
“Hemos agotado las vías posibles para lograr un pago voluntario”, sostuvo el abogado, quien atribuyó a la JCE la negativa a cumplir la sentencia.
Esa afirmación corresponde a la posición de Latin Events y su representante legal dentro del conflicto.
JCE aún no fija posición sobre la subasta
Hasta el momento de la información suministrada, la Junta Central Electoral no había reaccionado públicamente al aviso de embargo y venta emitido en Nueva York.
La fecha clave será ahora el 1 de octubre. Si la deuda reclamada no es satisfecha conforme a las condiciones establecidas en el aviso, el procedimiento contempla avanzar con la venta pública de los bienes embargados.
El litigio permanece abierto en diferentes frentes, debido a que mientras Latin Events impulsa la ejecución de la sentencia en Estados Unidos y República Dominicana, la JCE mantiene una apelación contra la homologación local del fallo estadounidense.








