SAN DIEGO, CALIFORNIA.— La Junta de Audiencias de Libertad Condicional de California rechazó la solicitud de liberación de Erik Menéndez, condenado por el asesinato de sus padres en 1989. La decisión, tomada en una sesión a puerta cerrada en la prisión de San Diego, posterga cualquier posibilidad de excarcelación por al menos tres años más.
El proceso representaba el momento más cercano en décadas en que los hermanos Menéndez, que llevan casi 36 años en prisión, podían salir.
El caso que conmocionó a Estados Unidos
Erik Menéndez, de 53 años, y su hermano Lyle Menéndez, fueron condenados a cadena perpetua en 1996 por el asesinato de sus padres, José y Kitty Menéndez.
En mayo de este año, un juez redujo la condena a 50 años a cadena perpetua, lo que abrió la puerta a la audiencia de libertad condicional para ambos. Sin embargo, la sesión de este jueves, que se prolongó por varias horas, se vio marcada por los duros cuestionamientos de los comisionados a Erik Menéndez sobre los motivos de los crímenes y su conducta en prisión.
Tras la negación de su libertad, Erik Menéndez deberá esperar a una nueva revisión programada en tres años, manteniéndose en la cárcel junto a su hermano en uno de los casos criminales más mediáticos de la historia reciente de Estados Unidos.





