Desde conducir sin casco protector hasta cruzar semáforos en rojo o desplazarse por las aceras, son algunas de las infracciones de tránsito que a diario cometen miles de motoristas en el Gran Santo Domingo.
Conductores consultados aseguran que desplazarse por las principales vías se ha convertido en una odisea debido a la imprudencia total y a la falta de sanciones drásticas contra quienes no respetan las normas, lo que ha provocado accidentes recurrentes con vehículos y peatones.
Para Óscar Almanzar, el problema radica en la falta de educación vial, por lo que propone un plan integral que combine la formación con un régimen de consecuencias efectivo.
Almanzar planteó la necesidad de diferenciar a los conductores particulares de los motoconchistas, afirmando que estos últimos suelen estar identificados con chalecos y son más respetuosos de la ley.
Sin embargo, en avenidas como la 27 de Febrero con Churchill, es común observar a motoristas calibrando e invadiendo la línea de cebra a la vista de las autoridades.
El doctor Samuel Miguel advirtió que los accidentes de motocicletas generan consecuencias permanentes, como lesiones articulares severas y discapacidades tempranas.
Pese a que la Ley 63-17 establece la prohibición de circular por túneles y elevados, así como el uso obligatorio del casco, ciudadanos consideran que la fiscalización es insuficiente y que, en la práctica, las disposiciones legales parecen no aplicarse para este sector, elevando el riesgo de siniestros viales.










