SANTO DOMINGO.– República Dominicana enfrenta el desafío de impulsar una nueva generación de reformas económicas y educativas si quiere evitar el estancamiento asociado a la denominada “trampa de los ingresos medios” y avanzar hacia una economía de mayor productividad, advirtió Luis Molina Achécar, presidente del Centro Financiero BHD.
Durante su participación como orador invitado en el almuerzo institucional de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), el ejecutivo sostuvo que el crecimiento alcanzado durante las últimas décadas no garantiza por sí solo que el país pueda mantener el mismo ritmo de progreso.
Molina Achécar señaló que República Dominicana ha alcanzado un PIB per cápita equivalente al 32 % del estadounidense, nivel que, según explicó, acerca al país a un punto en el que otras economías de la región han encontrado dificultades para continuar cerrando la brecha con las naciones desarrolladas.
Ante ese escenario, planteó impulsar un nuevo ciclo de reformas sustentado en tres pilares: mayor productividad, transformación del sistema educativo y aprovechamiento responsable de la inteligencia artificial.
Advierte que el crecimiento económico necesita nuevas reformas
Molina Achécar recordó las reformas estructurales y procesos de concertación desarrollados a principios de la década de 1990, a los que atribuyó parte de las condiciones que posteriormente permitieron casi tres décadas de crecimiento económico sostenido.
Consideró que el país necesita ahora recuperar esa capacidad para alcanzar acuerdos entre el Gobierno, empresarios y otros sectores sociales.
“El crecimiento económico y la prosperidad dependen, no solo de nuestra capacidad de invertir y emprender, sino también de nuestra capacidad para dialogar, cooperar y construir consensos”, expresó.
Agregó que las reformas de largo plazo requieren acuerdos suficientemente amplios para mantenerse en el tiempo.
“Sin concertación no hay reformas sostenibles, y sin reformas, no hay progreso”, afirmó ante autoridades gubernamentales, representantes diplomáticos y dirigentes empresariales.
Cuestiona resultados de la inversión del 4 % en educación
Uno de los planteamientos más contundentes de Molina Achécar estuvo relacionado con los resultados del sistema educativo dominicano.
El presidente del Centro Financiero BHD sostuvo que, después de 13 años de aplicación del 4 % del PIB destinado a educación y aproximadamente 12 años desde la firma del Pacto por la Reforma Educativa, los resultados obtenidos no han respondido a las expectativas.
Según las cifras citadas por el ejecutivo, durante ese período se habría realizado una inversión acumulada cercana a US$50,000 millones.
A su juicio, esta situación representa un elevado costo de oportunidad para el desarrollo del capital humano dominicano.
Por esa razón, propuso reevaluar el modelo educativo y dirigirlo hacia la excelencia académica, las competencias técnicas y la formación cívica y ética, elementos que considera esenciales para elevar la productividad.
Inteligencia artificial puede marcar la competitividad de RD
Molina Achécar también colocó la inteligencia artificial (IA) entre los principales desafíos económicos que enfrenta República Dominicana.
Advirtió que las empresas dominicanas deberán acelerar la incorporación responsable de estas herramientas para evitar perder competitividad frente a compañías y economías que están adoptando rápidamente nuevas tecnologías.
A su entender, la IA representa uno de los factores con mayor capacidad de transformación sobre el empleo, los procesos productivos y la actividad empresarial.
El ejecutivo defendió una adopción acompañada de regulaciones que permitan aprovechar sus beneficios y, al mismo tiempo, reducir los riesgos asociados a un uso irresponsable.
Sector privado y productividad
El presidente del Centro Financiero BHD señaló además que el sector privado genera más del 85 % del Producto Interno Bruto nacional, dato que utilizó para destacar la responsabilidad de las empresas en la próxima etapa del desarrollo económico.
Sostuvo que la competitividad no depende exclusivamente de las grandes variables macroeconómicas, sino también de lo que ocurre dentro de las empresas mediante innovación, eficiencia, inversión y sofisticación de sus procesos.
“Nuestro compromiso con el progreso del país va mucho más allá de cifras e indicadores. Debe estar encaminado a propiciar las condiciones para el bienestar de nuestra gente”, manifestó.
Molina Achécar concluyó defendiendo un modelo económico que coloque el desarrollo de las personas en el centro y que permita transformar el crecimiento del país en mejores oportunidades y calidad de vida.
Su planteamiento apunta así a uno de los principales retos de la economía dominicana para los próximos años: cómo pasar de crecer principalmente por acumulación de inversión y expansión económica a hacerlo mediante mayores niveles de productividad, conocimiento, tecnología y capital humano.




