BANGKOK, TAILANDIA– La migración desde el sur y el sudeste de Asia debido al aumento del desempleo, la falta de oportunidades y la privación sistémica de derechos, entre otros factores, aumentó casi un 13% en 2024 con respecto a 2020, indicó este jueves un informe de la ONU.
El informe, presentado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en Bangkok, apunta que en 2024, más de 72 millones de migrantes internacionales provenían del sur y el sudeste asiático, lo que representa un aumento de casi el 13 % con respecto a los 64 millones estimados en 2020.
“La migración debería ser una opción, no una necesidad surgida de la desesperación (…) cuando las personas no ven un futuro en su país de origen (…) pueden verse obligadas a migrar de forma insegura y a ser explotadas”, dijo Cynthia Veliko, representante de ACNUDH para el sudeste asiático.
Los principales países de origen de los migrantes, que en conjunto aglutinan el 20 % de los migrantes de todo el mundo, son:
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India (con 18,5 millones, la diáspora más grande en 2024).
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Afganistán, Bangladés, Indonesia, Birmania, Pakistán, Filipinas y Vietnam.
El destino principal para los migrantes del sur de Asia son Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos; mientras que para los del sudeste asiático priman Estados Unidos, Canadá y Japón. También existe un gran movimiento intraregional hacia Malasia, Tailandia y Singapur.
Entre las razones citadas por el estudio destacan la pobreza, el desempleo, la insuficiencia de los servicios públicos y el cambio climático.
ACNUDH insta a los gobiernos a una “transición hacia una economía de derechos humanos” que priorice la inversión en salud, educación, creación de empleo, cuidado del medio ambiente y la reducción de la desigualdad de género.




