El ejército israelí lanzó este viernes una serie de ataques «a gran escala» sobre Teherán como parte de una «nueva fase» de su guerra contra Irán, ofensiva que se ha extendido simultáneamente al Líbano con fuertes bombardeos sobre Beirut.
El conflicto, desatado el pasado fin de semana tras una operación conjunta entre Israel y Estados Unidos, ha escalado a todo Oriente Medio debido a las múltiples represalias de la república islámica.
Medios iraníes, como la televisión estatal Irib, reportaron explosiones en diversos barrios de la capital, mientras las fuerzas israelíes confirmaron que los blancos son la infraestructura del régimen en Teherán.
En Líbano, la agencia estatal Ani informó de bombardeos en los suburbios del sur de Beirut, provocando pánico y evacuaciones masivas en los bastiones de Hezbolá.
Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 123 personas han muerto desde el lunes, mientras que en Irán la agencia Irna estima el balance en 1,230 fallecidos desde el sábado. Por su parte, el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, anunció que tras neutralizar la red de misiles balísticos iraní, la operación pasa a una etapa de «desmantelamiento del régimen» y sus capacidades militares.
En el ámbito político, el presidente Donald Trump calificó como una «pérdida de tiempo» el envío de tropas terrestres, argumentando que los iraníes «lo han perdido todo».
Asimismo, Trump exigió participar en la elección del sucesor del ayatolá Alí Jamenei (fallecido al inicio de las hostilidades), rechazando al hijo del líder supremo como sucesor. En respuesta, el canciller iraní Abás Araqchi afirmó que su país no busca un «alto el fuego» ni «negociaciones», mientras los Guardianes de la Revolución lanzaban nuevas salvas de proyectiles contra Tel Aviv.
La guerra ha paralizado rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, y ha generado ataques con drones en Arabia Saudita, Catar y Baréin.
Mientras Estados Unidos asegura tener munición suficiente para una campaña prolongada, los rebeldes hutíes de Yemen advirtieron que están listos para responder, manteniendo la incertidumbre sobre la duración y el alcance final de este enfrentamiento regional.





