Washington, D.C.– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este martes que la Administración del presidente Donald Trump y la comunidad internacional no permanecerán de brazos cruzados ante lo que calificó como un recrudecimiento de la represión por parte del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
A través de una publicación en la red social X, Rubio afirmó que la administración estadounidense continuará denunciando las acciones que, a su juicio, afectan los derechos políticos de los nicaragüenses y representan un factor de inestabilidad para la región.
«La Administración Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega profundiza la represión en el país y genera inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos», expresó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Rubio también reaccionó a las recientes declaraciones del presidente nicaragüense sobre el futuro del sistema electoral del país.
«La promesa de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su temor a la voluntad del pueblo nicaragüense», manifestó.
Las declaraciones del secretario de Estado se producen después de que Ortega afirmara, durante un acto por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado el pasado domingo en Managua, que en Nicaragua no volverán a realizarse elecciones que permitan a la oposición acceder al poder.
«Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder», declaró el mandatario durante su discurso.
En esa misma intervención, Ortega calificó a los opositores exiliados de «golpistas» y «vendepatrias», además de anunciar que promoverá nuevas leyes junto con la Asamblea Nacional para impedir que, según dijo, intenten regresar al poder.
The Trump Administration and the international community will not stand by as the Murillo-Ortega dictatorship deepens repression at home and manufactures instability that threatens U.S. national security. Ortega’s pledge to abolish elections in Nicaragua proves his cowardice and…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 21, 2026
Nicaragua es gobernada por Daniel Ortega desde 2007. En febrero de 2025 entró en vigor una reforma constitucional que designó a Rosario Murillo como copresidenta y modificó la estructura del Estado, ampliando el período presidencial de cinco a seis años y otorgando mayores atribuciones al Poder Ejecutivo.
La reforma fue cuestionada por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Parlamento Europeo y el Gobierno de Estados Unidos, que han expresado preocupación por el deterioro de la institucionalidad democrática en Nicaragua.
En enero de este año, el Departamento de Estado estadounidense sostuvo que Murillo asumió la copresidencia «sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad», al considerar que el oficialismo no podría imponerse en un proceso electoral libre y competitivo.




