Los primeros resultados de la investigación sobre la muerte de Lucinda Emelinda Rodríguez Restituyo, de 68 años, y su hijo Óscar Gabriel Curiel Rodríguez, de 41, encontrados sin vida en un apartamento de la avenida Rómulo Betancourt, en el Distrito Nacional, indican que los cuerpos no presentan signos visibles de violencia, según informó este lunes la Policía Nacional.
El vocero de la institución, Diego Pesqueira, explicó que esa información corresponde a un informe preliminar no oficial y precisó que será el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) el organismo encargado de establecer la causa de las muertes, una vez concluyan las autopsias.
«Estamos a la espera de los resultados del Inacif en cuanto a la autopsia que está siendo practicada a ambos cadáveres. De manera preliminar hemos recibido un informe no oficial de que no presentan signos de violencia hasta el momento», declaró Pesqueira.
La familia creyó que habían salido de viaje
De acuerdo con versiones ofrecidas por vecinos del residencial, la familia de Lucinda pensó durante varios días que ella y su hijo se encontraban fuera de la ciudad.
Según relató un residente del edificio, la mujer le había comunicado a otro de sus hijos, durante la última conversación que sostuvieron el jueves previo al hallazgo, que ambos saldrían de fin de semana.
Víctor Mateo, propietario de una ferretería ubicada en las inmediaciones del residencial, explicó que un hijo de la señora, miembro de las Fuerzas Armadas, acudió al lugar tras el hallazgo y comentó que asumió que su madre y su hermano estaban de viaje porque así se lo había informado ella días antes.
Un fuerte olor alertó a los residentes
Mientras los familiares creían que ambos permanecían fuera de la ciudad, vecinos del edificio comenzaron a percibir un intenso hedor en las áreas comunes.
Inicialmente, varios residentes pensaron que el mal olor provenía de uno o varios animales muertos.
«Busqué por todos lados porque pensé que era un ratón», narró una residente que pidió mantener su identidad en reserva.
Los vecinos describieron a Lucinda y a su hijo como personas tranquilas, reservadas y de poco contacto con los demás residentes. Indicaron que habitualmente solo salían del apartamento para pasear a su perro.
Investigación continúa
La Policía Nacional informó que las investigaciones permanecen en curso.
Como parte de las pesquisas, las autoridades han entrevistado a familiares, vecinos y comerciantes de la zona, mientras esperan los resultados oficiales de las autopsias practicadas por el Inacif, que serán determinantes para establecer las circunstancias en que ocurrieron ambos fallecimientos.




