Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader celebró este domingo su cumpleaños número 59 con una misa de acción de gracias en la capilla San Rafael del Palacio Nacional, acompañado por familiares, amigos y altos funcionarios del Gobierno.
Durante la ceremonia, el mandatario agradeció a Dios por su salud y reafirmó su compromiso de continuar trabajando por el desarrollo, la paz y la estabilidad de la República Dominicana.
Una celebración junto a su familia
El jefe de Estado estuvo acompañado por su madre, Rosa Sula Corona viuda Abinader; la primera dama, Raquel Arbaje; sus hermanos, José Rafael y Rita Sulina Abinader Corona, así como por su suegra, Margarita Soneh Curi.
Abinader explicó que tradicionalmente su familia acostumbra celebrar una misa en una pequeña capilla, pero este año decidió realizarla en el Palacio Nacional para unir fuerzas espirituales ante los desafíos que enfrenta el país.
Asimismo, recordó que en su familia no existe una tradición de grandes celebraciones de cumpleaños y evocó las enseñanzas de su padre y otros familiares, quienes veían cada aniversario como «un año menos y no un año más».
Reafirma compromiso con el país
Durante su intervención, el presidente manifestó que la oración forma parte de su rutina diaria y que le permite mantener el enfoque en la toma de decisiones y en la gestión del Estado.
«El país espera mucho de nosotros y tenemos que prepararnos para seguir trabajando a favor de la nación, entendiendo cada situación y siempre con la tolerancia debida para mantener, sobre todo, la paz y el desarrollo», expresó.
Autoridades presentes
En la eucaristía participaron la vicepresidenta Raquel Peña; el expresidente Hipólito Mejía; la exvicepresidenta Milagros Ortiz Bosch; el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, además de ministros, funcionarios e invitados especiales.
Llamado a perseverar
La misa fue oficiada por monseñor Tomás Morel, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien elevó oraciones por la salud y sabiduría del mandatario.
Durante la homilía, exhortó al presidente a perseverar en su labor al servicio del país.
«Dios nos ha colocado en este mundo para que hagamos la tierra con nuestros dones y talentos», expresó el religioso.
Monseñor Morel añadió que, aunque muchas semillas puedan perderse, la perseverancia permite que otras den fruto, animando al jefe de Estado a continuar trabajando con esperanza y determinación.




