El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, visitó el viernes la megacárcel para pandilleros de El Salvador y pidió al mandatario Nayib Bukele «colaboración» para mejorar la seguridad de las prisiones chilenas. Las visitas al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) forman parte del protocolo habitual de los invitados especiales de Bukele, quien convirtió la prisión en símbolo de su gestión de seguridad.
«Queremos pedirle la colaboración a ustedes en temas de mejorar nuestro sistema penitenciario», dijo Kast tras reunirse con Bukele en la casa de gobierno. Sin embargo, «no necesariamente tenemos que hacer lo mismo porque las condiciones son distintas», matizó el futuro presidente chileno, cuyo país experimenta un aumento de la criminalidad. De su lado, Bukele manifestó que El Salvador puede «aportar su experiencia».
Kast, quien sostuvo que «desde algunos penales (chilenos) se organiza el crimen», llegó en helicóptero al Cecot, prisión donde hay unos 15,000 presos. Guiado por funcionarios, observó las celdas de un pabellón donde los internos, acusados de pertenecer a las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, visten uniforme blanco y mantienen cabezas rapadas. Las autoridades pidieron a algunos internos mostrar sus tatuajes ante la delegación.
El Cecot, inaugurado en 2023 con una inversión de 115 millones de dólares, se encuentra en Tecoluca y cuenta con un fuerte resguardo militar y policial. Bukele ejecuta su ofensiva bajo un estado de excepción que ha llevado a la captura de casi 91,000 personas, de las cuales cerca de 8,000 han sido liberadas por falta de pruebas, en medio de denuncias de oenegés por abusos a los derechos humanos.










