El jefe del ejército de Irán, Amir Hatami, avisó este sábado a Estados Unidos e Israel de que sus fuerzas están en alerta máxima, tras el voluminoso despliegue de buques de guerra norteamericanos en el Golfo. El comandante enfatizó que la tecnología nuclear de la república islámica «no se puede eliminar», en respuesta a las presiones del presidente estadounidense Donald Trump, que exige a Irán negociar un acuerdo sobre su programa atómico si quiere librarse de un ataque.
Trump ha blandido la amenaza de un ataque militar desde la campaña represiva con la que las autoridades iraníes respondieron a una ola de protestas antirrégimen. «Si el enemigo comete un error, no tengan duda de que pondrá en riesgo su propia seguridad, la seguridad de la región, y la seguridad del régimen sionista», declaró Hatami, según la agencia oficial de noticias IRNA.
Estados Unidos ha enviado a Oriente Medio a una fuerza naval de ataque, liderada por el portaviones «USS Abraham Lincoln». El despliegue hace temer una confrontación directa con Irán, que ha avisado reiteradamente de que en ese caso responderá disparando misiles a las bases norteamericanas y atacando a sus aliados, en particular Israel. El canciller iraní, Abás Araqchi, dijo que su país está dispuesto a negociar sobre su programa atómico «en pie de igualdad», pero que «nunca» accederá a negociar sobre sus capacidades en materia de misiles.
Washington ya atacó tres plantas nucleares iraníes el 22 de junio, como parte de una guerra de 12 días entre Israel e Irán. Los ataques israelíes apuntaron a objetivos militares y mataron a altos mandos iraníes y científicos. Por su parte, el mando central estadounidense (CENTCOM) informó que los Guardianes de la Revolución efectuarán un ejercicio naval de dos días con fuego real en el estrecho de Ormuz.
Esta tensión escala luego de que la Unión Europea secundara este jueves la catalogación de los Guardianes como organización terrorista, iniciativa liderada originalmente por Estados Unidos en 2019.










