SANTO DOMINGO.— Hay profesionales como Franklin Guerrero que ejercen la medicina, pero cuya verdadera vocación es la comunicación. Aunque es un odontólogo consumado, su verdadera pasión es empuñar una cámara, no para captar cualquier imagen, sino para contar historias de profundo contenido social, de esas que se clavan en el alma y dejan una huella imborrable. Con su lente, Guerrero se ha convertido en un verdadero “Quijote” que recorre las calles para denunciar a través de la fotografía.
Una lente que capta la cruda realidad
El trabajo de Guerrero se distingue por la valentía y la honestidad con la que retrata las situaciones sociales. Una de sus fotografías más emblemáticas es la de una niña que, en medio de un operativo policial en su barrio, se orinó de miedo. La imagen, un testimonio crudo y conmovedor, captó el terror de una menor frente a la exhibición de fuerza de agentes armados, un detalle que ninguna autoridad notó, pero que el lente del fotógrafo inmortalizó.
Su audacia es legendaria. Su padre, preocupado por su seguridad, le sugirió que dejara de fotografiar a los narcos. Franklin, sin embargo, nunca bajó la guardia. Los flashes de su cámara no se detuvieron, incluso cuando los matones que acompañaban al reconocido narco «El Gringo» intentaron agredirlo.
El reconocimiento de sus pares y la fama popular
El talento de Guerrero no ha pasado desapercibido. La fallecida fotógrafa Carmen Suárez lo calificaba como un «monstruo haciendo fotos», mientras el legendario director de El Nacional, don Radhamés, solía exclamar con entusiasmo al ver su trabajo: «¡Ande eidiablo, miren qué foto más buena me ha traído Franklin!».
Su trabajo ha logrado una gran popularidad a través de la sección «Las foto-crónicas de Franklin Guerrero», que se transmite en el programa de investigación de Nuria Piera. Su estilo narrativo ha calado tanto en el gusto del público que ha sido imitado por comediantes y se ha vuelto parte del lenguaje popular.
Un llamado al reconocimiento
La valiosa labor de Franklin Guerrero merece un reconocimiento. Se ha hecho un llamado a instituciones como el Colegio de Periodistas, la Fundación Corripio, el Grupo Popular, el Grupo León Jimenes y la Fundación Global para que lo galardonen. Honrar su trayectoria sería un incentivo para que más personas descubran su vocación y comprendan el poder de la fotografía como una poderosa herramienta de denuncia social, la cual, en definitiva, aporta al desarrollo de los pueblos.





