Un ensayo clínico multicéntrico publicado en ‘The Lancet’ ha demostrado que la administración de hierro intravenoso, añadida a la profilaxis oral habitual, aumenta la hemoglobina materna y reduce el riesgo de anemia en mujeres embarazadas con deficiencia de hierro sin anemia, además de mejorar la salud de los recién nacidos.
El estudio ha sido liderado por Khalid Saeed Khan, investigador del CIBER (CIBERESP), junto a instituciones como el Services Institute of Medical Sciences y la Fatima Jinnah Medical University.
La investigación pone de manifiesto la importancia de abordar de forma precoz la deficiencia de hierro no anémica durante el embarazo, una condición frecuentemente infradiagnosticada.
Esta se caracteriza por reservas bajas detectables mediante la ferritina, a pesar de mantener niveles normales de hemoglobina. El ensayo, denominado ‘FAIR-Trial’, incluyó a 600 mujeres en Pakistán durante el segundo trimestre de gestación.
Los resultados mostraron que el 74 por ciento de las mujeres tratadas solo con hierro oral desarrollaron anemia antes del parto, cifra que se redujo al 23 por ciento en el grupo que recibió la dosis intravenosa de 1.000 mg. Asimismo, las participantes reportaron menores niveles de fatiga, mejorando su calidad de vida.
Los beneficios se extendieron a los recién nacidos: la restricción del crecimiento fetal afectó al 11 por ciento del grupo control, frente a solo el 1 por ciento en el grupo de intervención.
Además, los bebés cuyas madres recibieron hierro intravenoso presentaron un mayor peso al nacer (3,2 kg frente a 2,9 kg) y mayores reservas de hierro en la sangre del cordón umbilical.
A la luz de estos hallazgos, los autores recomiendan incorporar la medición sistemática de ferritina al inicio del embarazo. «La evaluación exclusiva de la hemoglobina resulta insuficiente para detectar a las mujeres en riesgo«, concluyó Khalid Saeed Khan.










