GAZA / TEHERÁN. – En un giro inesperado durante el día 16 de la guerra regional, el movimiento islamista Hamás instó este sábado a su aliado estratégico, Irán, a detener las agresiones contra sus vecinos del Golfo.
Aunque el grupo palestino reconoció el derecho de Teherán a defenderse de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, hizo un llamado directo a la moderación para evitar que el conflicto continúe escalando hacia otros países árabes.
El mensaje, difundido a través de sus canales oficiales, busca contener una guerra que desde el 28 de febrero ha alterado por completo el orden en Oriente Medio.
El llamado de Hamás es especialmente significativo dado el apoyo histórico —militar, político y diplomático— que el grupo ha recibido del fallecido líder supremo Ali Jamenei, asesinado en el primer día de la ofensiva.
Un alto cargo del movimiento confirmó a la AFP contactos con funcionarios de Catar, Turquía e Irak para mediar en el cese de la agresión «sionista-estadounidense», mientras Irán mantiene ataques de represalia contra al menos 10 naciones aliadas de Washington.
Mientras tanto, en el frente de batalla, los bombardeos israelíes en el sur de Líbano han dejado un saldo de más de 800 muertos desde principios de marzo, en una campaña dirigida a neutralizar a Hezbolá.
La milicia libanesa ha respondido con centenares de cohetes hacia el norte de Israel, forzando a la población civil a refugiarse. Con la «fase decisiva» de la guerra en marcha y la isla de Kharg —corazón petrolero iraní— bajo fuego, el inusual pedido de paz de Hamás resalta la desesperada situación de una región al borde de un estallido bélico total e irreversible.




