OSLO, NORUEGA.– Haakon VIII juró este martes 1 de septiembre como rey de Noruega ante el Parlamento, en uno de los actos constitucionales más importantes desde que asumió el trono tras la muerte de su padre, el rey Harald V.
El nuevo monarca, de 53 años, se convirtió automáticamente en rey el pasado viernes 28 de agosto, cuando Harald V falleció a los 89 años. De acuerdo con el sistema constitucional noruego, no es necesaria una coronación para que se produzca la sucesión.
Durante la ceremonia celebrada en el Storting, nombre del Parlamento noruego, Haakon VIII prestó el juramento establecido en el artículo 9 de la Constitución, comprometiéndose a gobernar conforme a las leyes y la Carta Magna del país.
El rey estuvo acompañado por su hija mayor, la princesa heredera Ingrid Alexandra, quien pasa a ocupar el primer lugar en la línea de sucesión al trono. También estuvieron presentes la reina viuda Sonia y el príncipe Sverre Magnus.
Mette-Marit, la gran ausente
La ceremonia estuvo marcada por la ausencia de la reina Mette-Marit, esposa de Haakon VIII, debido a su estado de salud.
Mette-Marit fue sometida el pasado 17 de junio a un trasplante de pulmón en el Rikshospitalet de Oslo. La Casa Real informó entonces que el procedimiento había resultado exitoso, aunque su recuperación requería seguimiento médico y rehabilitación. La ahora reina había sido diagnosticada en 2018 con fibrosis pulmonar.
Su condición médica le impidió acompañar a Haakon VIII durante el juramento parlamentario de este martes.
Noruega despide a Harald V
Durante el acto, el Parlamento también rindió homenaje a Harald V, quien permaneció durante 35 años al frente de la monarquía noruega.
El antiguo monarca murió el 28 de agosto en el Hospital Universitario de Oslo. Su funeral está programado para el 9 de septiembre en la Catedral de Oslo, mientras los noruegos continúan rindiéndole homenaje.
Con el juramento constitucional, Haakon VIII inicia formalmente una nueva etapa para una de las monarquías europeas en las que el soberano desempeña principalmente funciones constitucionales, representativas y ceremoniales.




