BREMEN, ALEMANIA– El director general de la Agencia Espacial Europea (ESA), Josef Aschbacher, y la ministra noruega de Industria y Comercio, Cecilie Myrseth, firmaron este miércoles una carta de intenciones para avanzar en la posibilidad de crear un nuevo Centro Espacial Ártico de la ESA con sede en Tromsø, Noruega, al norte del círculo polar ártico.
El Ártico es crucial no solo por ser un ecosistema científico, sino también por su significado económico y geopolítico. Además, es una región donde el cambio climático es especialmente pronunciado, con tasas de calentamiento hasta cuatro veces superiores a las del resto del planeta.
“Creo que el espacio puede tener una influencia positiva en el medio ambiente y en la población de la región ártica. Hay un enorme potencial para un Centro Espacial Ártico de la ESA de aportar beneficios a Noruega, a toda la región ártica y al resto de Europa”, afirmó Simonetta Cheli, directora de Observación de la Tierra de la ESA.
El nuevo centro buscaría aprovechar las tecnologías y los servicios espaciales para:
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Monitorear y mitigar el cambio climático.
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Contribuir al desarrollo sostenible, la seguridad civil y la gestión energética en la región.
Tromsø ya cuenta con infraestructura relevante, albergando el centro de control del Satélite Meteorológico Ártico (AWS) y diversas organizaciones científicas y tecnológicas, como el PhiLab Ártico de la ESA y un campus de la Universidad Ártica de Noruega.
La ESA y la Agencia Espacial Noruega (NOSA) formarán un grupo de trabajo conjunto de expertos para determinar el objetivo propuesto, las prioridades temáticas, el modelo de gobernanza y el calendario de implementación antes de finales de 2026. Se espera que el Centro Espacial Ártico trabaje en las áreas de observación de la Tierra, navegación y telecomunicaciones.




