Representantes de más de un centenar de organizaciones empresariales, lideradas por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) y la Confederación Patronal de la República Dominicana (COPARDOM), han manifestado su «profundo rechazo» a la aprobación en primera lectura del proyecto de reforma al Código de Trabajo por parte de la Cámara de Diputados.
Preocupación
El sector empresarial enfatiza que su oposición no es una negativa al cambio, sino una preocupación genuina por la dirección que ha tomado la reforma. Según sus declaraciones, el proyecto aprobado ignora los consensos logrados en el diálogo tripartito previo y omite elementos cruciales para fomentar la formalización del empleo y aumentar la productividad nacional.
«El país merece una reforma laboral transformadora, que impulse la creación de empleos de calidad y contribuya al crecimiento económico inclusivo. Lo que ha sido aprobado en primera lectura no responde a ese objetivo», indicaron los gremios en un comunicado conjunto.
Los empresarios lamentaron la urgencia con la que los diputados han tramitado esta reforma, considerándola un cambio estructural que demanda «amplias consultas y estudios técnicos» para evaluar su impacto real en la economía, el empleo y la competitividad del país.
Llamado a la prudencia y al diálogo
Desde el inicio de las discusiones, el sector empleador ha defendido la necesidad de una legislación laboral actualizada que balancee la protección de los derechos de los trabajadores con la creación de un entorno atractivo para las inversiones y la generación de empleos formales. En este sentido, reiteraron su compromiso con el diálogo social y su disposición a retomar las conversaciones para lograr una reforma laboral que sea legítima y sostenible.
«Esta reforma, en sus términos actuales, representa una oportunidad perdida para lograr un pacto nacional respaldado por toda la sociedad. Llamamos al Congreso Nacional a actuar con prudencia y a reabrir el proceso tripartito, donde empleadores, trabajadores y el Gobierno puedan construir juntos un marco legal moderno, justo y adaptado a los desafíos del presente y del futuro», concluyeron los líderes empresariales.





