Los Baños, Filipinas.– Bajo la luz de una linterna frontal en la densa selva tropical, el entomólogo Cristian Lucanas se dedica a una labor que pocos se atreverían a realizar: recolectar y estudiar cucarachas.
Con 31 años, este científico de la Universidad de Filipinas se ha convertido en el único experto del país en este insecto, descubriendo hasta la fecha 15 especies nuevas.
Apodado por sus amigos como el «Señor de Ipis» (cucaracha en idioma local), Lucanas busca transformar la percepción pública de estos animales, a menudo considerados simples plagas portadoras de enfermedades.
«El miedo a las cucarachas es innato, yo también las odiaba de niño», admite Lucanas. Sin embargo, su perspectiva cambió hace 12 años al descubrir la enorme diversidad de especies que habitan en ecosistemas remotos.
Filipinas alberga unas 130 especies de cucarachas, de las cuales el 75 % son endémicas, lo que significa que no existen en ningún otro lugar del planeta. Como fanático de la obra de J.R.R. Tolkien, el científico ha bautizado sus hallazgos con nombres inspirados en la Tierra Media, como «Nazgul», «Valar» y «Hobbitoblatta».
Más allá de lo anecdótico, Lucanas advierte que la desaparición de estos insectos sería catastrófica para el medio ambiente. Como detritívoras, las cucarachas son responsables de descomponer la materia orgánica muerta y devolver nutrientes vitales al suelo, un proceso crucial para que las plantas absorban dióxido de carbono y combatan el calentamiento global.

Además, desmitifica su supuesta invencibilidad, aclarando que no sobrevivirían a una guerra nuclear más que otros insectos. Para el entomólogo, la verdadera amenaza no son las bombas, sino el impacto humano sobre la biodiversidad de estos incomprendidos guardianes del ecosistema.




