Los precios del petróleo se dispararon el jueves, y la referencia estadounidense WTI llegó a ganar más de 11%, por las nuevas amenazas de Donald Trump contra Irán que hicieron añicos las esperanzas de desescalada en Oriente Medio.
«Los precios del petróleo se dispararon anoche, en un contexto de temores a una prolongación de la campaña militar» en Oriente Medio «tras el discurso de Donald Trump», comenta Phil Flynn, de The Price Futures Group.
El presidente estadounidense prometió el miércoles por la noche, en un discurso, devolver a Irán «a la Edad de Piedra». «Durante las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen», añadió.
Pero también afirmó estar cerca de cumplir los objetivos estratégicos estadounidenses. «Sus declaraciones contundentes parecieron más bien avivar el conflicto», comentó a la AFP Sam Stovall, de CFRA.
En respuesta, el ejército iraní prometió ataques «devastadores» contra Estados Unidos e Israel. Como era de prever, estas tensiones desencadenaron una nueva subida vertiginosa de los precios del oro negro.
Tras haber retrocedido desde comienzos de semana ante la perspectiva de una tregua, el precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en junio subió un 7.78% a 109.03 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo, se disparó, ganando un 11.41%, hasta 111.54 dólares. Según la agencia Bloomberg, el precio del «Dated Brent» superó los 140 dólares, su nivel más alto desde 2008.
El estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde transita alrededor de una quinta parte del crudo mundial, sigue bloqueado por Irán. Los representantes de unos cuarenta países llamaron el jueves a la «reapertura inmediata e incondicional» de este paso y amenazaron a Irán con nuevas sanciones. Este bloqueo constituye una «amenaza directa para la prosperidad mundial», según la ministra británica de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper. Por su parte, el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) instó al Consejo de Seguridad de la ONU a dar luz verde al uso de la fuerza para liberar el estrecho.




