Guilherme Peixoto no es un sacerdote común. Este religioso portugués de 50 años encontró una forma poco convencional de ayudar a su parroquia cuando llegó en 2006 y se topó con una serie de deudas. Su solución: ¡noches de karaoke en el recinto!
Con el tiempo, su repertorio evolucionó de baladas románticas a rock y, finalmente, música electrónica. Decidido a perfeccionar su talento, se inscribió en una academia de DJ y se graduó, convirtiéndose en el «Cura DJ».
Para él, la música es más que entretenimiento; es un canal para transmitir el mensaje de la Iglesia en un lenguaje contemporáneo. «Es una celebración más y la idea es llevar en el lenguaje la esencia de la Iglesia y del sacerdote que soy«, explicó en una entrevista con El Mundo.
Peixoto ha llevado su talento a grandes escenarios, y su presentación más destacada hasta ahora fue en enero de este año en el evento «Juventud por la Paz«, celebrado en el icónico Santuario del Cristo Redentor, en Río de Janeiro.




