La República Dominicana figura entre unos 40 países identificados por la Casa Blanca como territorios que presentan riesgo de ser utilizados para reenviar hacia Estados Unidos mercancías, principalmente vinculadas a China, con el propósito de evadir aranceles estadounidenses.
El Gobierno dominicano reaccionó al informe y aclaró que el documento no determina que las exportaciones nacionales, en sentido general, sean producto de triangulación ilícita, ni establece sanciones o nuevas medidas arancelarias contra República Dominicana.
A través del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), las autoridades señalaron que el país mantiene mecanismos de control destinados a impedir el uso de su territorio para ocultar el verdadero origen de mercancías.
¿Qué señala Estados Unidos sobre República Dominicana?
El informe coloca al país en el nivel tres de la clasificación, correspondiente a economías de menor tamaño que, pese a manejar volúmenes inferiores, poseen determinadas características que podrían resultar atractivas para operaciones de transbordo.
En esa categoría también aparecen Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Panamá, Perú, Filipinas, Singapur, Marruecos y Emiratos Árabes Unidos, entre otros países.
Entre los factores señalados de manera general por el reporte se encuentran la existencia de zonas francas, acceso portuario, almacenamiento aduanero, capacidad de ensamblaje y condiciones preferenciales de acceso al mercado estadounidense.
El documento también clasifica a República Dominicana dentro de las denominadas “puertas de enlace marítimas”, haciendo referencia a operaciones de reexportación desde zonas francas, transbordo portuario, consolidación de contenedores y refacturación.
De manera particular, el reporte menciona el corredor Caucedo-Haina en relación con el movimiento de conductores aislados y conjuntos de cables con conectores.
¿Cómo funciona la práctica denunciada?
El mecanismo descrito por Washington consiste en trasladar mercancías o componentes chinos hacia terceros países antes de introducirlos al mercado estadounidense.
En algunos casos, los productos pueden recibir ensamblaje, acabado, nuevas etiquetas o documentación antes de ser reexportados. El problema surge cuando esas modificaciones no representan una transformación sustancial del producto y se utilizan para ocultar su verdadero origen con fines arancelarios.
Otros territorios pueden ser empleados simplemente como puntos logísticos para almacenar, reenviar, refacturar o reetiquetar mercancías.
El asesor comercial de Donald Trump, Peter Navarro, acusó a China de utilizar desde hace años este tipo de mecanismos para reducir el impacto de los aranceles estadounidenses.
RD niega tolerar triangulación ilícita
Ante los señalamientos, el MICM estableció una diferencia entre las operaciones fraudulentas y los procesos productivos legítimos desarrollados en territorio dominicano.
“La República Dominicana es una plataforma real de manufactura, zonas francas y logística. Aquí existen plantas, inversión, trabajadores dominicanos y procesos productivos que generan valor antes de exportar a los Estados Unidos”, sostuvo la institución.
El ministerio enfatizó que “una cosa es triangulación ilícita y otra muy distinta es manufactura legítima, inversión productiva y nearshoring”.
Asimismo, aseguró que el país comparte el objetivo estadounidense de impedir que empresas utilicen territorio dominicano para evadir ilegalmente aranceles, alterar el origen de mercancías o incumplir compromisos comerciales.
“Si existe alguna operación irregular, la República Dominicana es la primera interesada en identificarla, corregirla y sancionarla conforme a la ley”, indicó el MICM.
No hay sanciones contra República Dominicana
El Gobierno dominicano hizo énfasis en que el informe no contempla sanciones, penalidades, restricciones comerciales ni nuevos aranceles contra el país.
Según la explicación del MICM, Washington está identificando potenciales vulnerabilidades en determinadas rutas comerciales y plataformas logísticas, y no estableciendo que todas las exportaciones provenientes de esos países sean fraudulentas.
El informe propone además reforzar los controles mediante inteligencia artificial, utilizando grandes volúmenes de información sobre comercio internacional para detectar rutas anómalas, patrones sospechosos y operaciones con mayor riesgo de evasión.




