SANTO DOMINGO. – El Consejo Nacional de Educación ha dado un paso decisivo ante una problemática creciente: el uso descontrolado de celulares en las escuelas dominicanas.
Tras un estudio nacional que reveló que el 86% de los estudiantes admite que el móvil es su principal distracción, las autoridades aprobaron una propuesta para regular estrictamente su uso durante las horas de docencia.
La medida no solo busca mejorar el rendimiento académico, sino también frenar una preocupante ola de grabaciones sin consentimiento, difusión de videos inapropiados y ciberacoso que circulan en las redes sociales desde los propios centros educativos.
El fin de la «anarquía digital» en las aulas
Jaime Tolentino, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres (APMAES), explicó que la propuesta establece que tanto alumnos como docentes deberán evitar el uso de móviles en horas de clase, a menos que el profesor lo autorice para una actividad pedagógica específica.
La urgencia de esta normativa surge porque, hasta ahora, muchos centros operaban bajo reglas verbales que los estudiantes solían ignorar para escuchar música o grabar contenido ajeno al aprendizaje. «Había muchachos grabando a compañeras en las aulas o en los baños», denunció Tolentino, subrayando el riesgo a la integridad de los menores.
Sanciones y protocolos claros
Con la aprobación del Consejo, ahora el Ministerio de Educación (MINERD) elaborará la normativa oficial. Se contemplan protocolos que van desde la orientación inicial hasta medidas más severas en casos de reincidencia:
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Retención del dispositivo: El celular podría ser confiscado durante la jornada.
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Llamado a padres: Intervención directa con la familia para explicar la falta.
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Confiscación prolongada: En casos graves, el equipo podría ser retenido hasta el final del periodo escolar, dependiendo de la política del centro.
Regular, no prohibir: El consenso educativo
A pesar de la rigidez de la propuesta, expertos como Darwin Caraballo y el gremio de la ADP coinciden en que no se trata de expulsar la tecnología, sino de «dosificarla».
La psicóloga Zohainne Vásquez advirtió que el uso excesivo está afectando funciones cognitivas y el pensamiento crítico de los jóvenes, por lo que es necesario «dar un paso atrás» para retomar el control del entorno escolar.
Directores de escuelas, como Benecia Muñoz, celebraron la iniciativa señalando que actualmente no tienen apoyo suficiente para enfrentar situaciones como la grabación de peleas o burlas a docentes que terminan viralizadas en plataformas digitales.




