El economista Luis Vargas destaca que, al igual que en el oro, el país debe contabilizar otros metales que están en alza en el mercado mundial, como la plata y el cobre, al ser muy usados en la industria tecnológica y energética. Opina que el país debería renegociar el contrato con la Barrick Pueblo Viejo ante el alza del oro mundial y que también sean revisadas las cantidades de explotaciones de plata y cobre.
El investigador del Centro de Estudios Económicos y Sociales Padre José Luis Alemán (CEPA), de la PUCMM, afirma que la escalada de la cotización internacional del oro ha generado una gran subida del valor de las exportaciones de doré (mezcla de oro, plata y otros metales). Señaló que, según datos de la Dirección General de Aduanas (DGA), el oro y productos semejantes alcanzaron un saldo positivo neto de US$4,813 millones. Indicó que el promedio anual del precio del oro pasó de US$1,943.0 en 2023 a alcanzar los US$4,618 este 14 de enero.
Exportaciones y socios comerciales Señala que la mayoría de transacciones fueron con tres países. Con India se registra un superávit de US$2,282 millones, siendo el principal socio comercial por encima de Suiza, que ocupa el segundo lugar con US$1,455 millones. El tercer lugar lo ocupa Estados Unidos, con US$1,040 millones, debido al régimen de zonas francas industriales. Para el economista, la racha ascendente del oro radica en las inversiones de capitales como valor refugio ante la pérdida de valor del dólar y los altos déficits fiscales en Estados Unidos, que hoy alcanzan los US$38 billones.
Repercusiones y defensa nacional Luis Vargas indica que la contracción del volumen de producción de oro repercute en un aumento del costo de mantenimiento unitario, en perjuicio de las rentas pactadas con los trabajadores y comunidades, aunque suba la rentabilidad corporativa. “La cantidad producida de Barrick Gold cae en una coyuntura de ganancias estratosféricas, sin aprovechamiento justo de la economía dominicana”, explica. Vargas estima que, ante la curva empinada de las cotizaciones de los metales preciosos, las autoridades no muestran interés en la defensa de los recursos naturales y rechazan la renegociación de los contratos entre Barrick Pueblo Viejo y el Estado.





