SANTO DOMINGO. – Cada 16 de agosto, la República Dominicana conmemora el Día de la Restauración, una fecha de profunda significación histórica que celebra el inicio de la guerra que reestableció la soberanía nacional y selló la independencia del país de toda potencia extranjera.
Este día recuerda la gesta que inició el 16 de agosto de 1863 con el Grito de Capotillo, en lo que se considera la acción político-militar más trascendente de la República Dominicana durante su vida republicana.
El Grito de Capotillo: el inicio de la gesta
El movimiento restaurador fue la reacción lógica de los patriotas dominicanos ante la anexión a España llevada a cabo por el general Pedro Santana el 18 de marzo de 1861. La promesa de prosperidad no se cumplió, y la actitud prepotente de las autoridades españolas generó un sentimiento de frustración que unificó a todo el pueblo en torno al ideal de la libertad.
Liderados por patriotas como Santiago Rodríguez, Benito Monción y José Cabrera, un grupo cruzó la frontera desde Haití para izar la bandera tricolor en el cerro de Capotillo, en Dajabón. En solo 20 días, los patriotas habían ganado todos los pueblos de la Línea Noroeste, generalizando el conflicto por todo el país.
Un aliado clave para la victoria
Un elemento crucial para el éxito de la guerra fue el apoyo del pueblo y el Gobierno haitiano. Reconociendo que la presencia española en el este de la isla amenazaba también su propia soberanía, Haití se convirtió en una retaguardia segura para el movimiento restaurador. Colaboraron donando armas, municiones y otros pertrechos, lo que demostró una vez más la solidaridad histórica entre ambas naciones frente a enemigos comunes.
La Batalla de Santiago y la victoria final
La guerra popular tomó una dimensión tan grande que llevó a la creación de un aparato de dirección: el Gobierno Provisorio, instalado en Santiago el 14 de septiembre de 1863. Este gobierno creó de inmediato el Ejército Libertador del Pueblo Dominicano.
La contienda bélica culminó con la decisiva Batalla de Santiago de los Caballeros, que se libró entre el 31 de agosto y el 13 de septiembre de 1863. Esta lucha de casi dos semanas finalizó con la rendición de las fuerzas españolas y la reafirmación del anhelo de libertad del pueblo dominicano, que logró expulsar definitivamente a las tropas extranjeras y restaurar su independencia.




