SANTO DOMINGO.– Sacar una pieza de carne del congelador y dejarla toda la mañana sobre la mesa es una práctica que puede comprometer la seguridad de los alimentos. Aunque el centro permanezca congelado, la superficie puede alcanzar temperaturas que favorezcan la multiplicación de microorganismos.
Las recomendaciones de seguridad alimentaria de las autoridades estadounidenses señalan tres métodos habituales para descongelar: dentro del refrigerador, en agua fría y en el microondas. La elección depende del tiempo disponible y del tipo de alimento.
Qué conviene tener en cuenta
El refrigerador permite una descongelación gradual y mantiene el producto en condiciones controladas, siempre que el equipo funcione a la temperatura adecuada. Si se utiliza agua fría, la carne debe permanecer en un envase impermeable y el agua debe renovarse para mantenerla fría. Los alimentos descongelados con agua fría o microondas deben cocinarse inmediatamente.
El método de dejar la carne a temperatura ambiente no es recomendable, especialmente en días calurosos. Tampoco se debe utilizar agua tibia para acelerar el proceso. Una planificación sencilla, como trasladar con anticipación la porción necesaria al refrigerador, puede evitar improvisaciones de último momento.
Después de manipular carne cruda, es importante lavar manos, utensilios y superficies, y mantenerla separada de alimentos listos para comer. La cocción completa, verificada cuando sea posible con un termómetro de cocina, sigue siendo una medida esencial de inocuidad.




