La participación de figuras del entretenimiento en la política dominicana no es un fenómeno nuevo. Durante décadas, cantantes, comunicadores, humoristas y productores han dado el salto de los escenarios y los medios de comunicación a cargos públicos, ocupando posiciones como alcaldes, diputados, senadores, ministros y embajadores.
Sin embargo, algunos de esos rostros conocidos han optado por alejarse de la vida política tras vivir la experiencia desde dentro. Los casos más recientes son los de la comunicadora Milagros Germán y los merengueros Sergio Vargas y Bonny Cepeda, quienes en distintos momentos han expresado su decisión de no regresar a funciones públicas.
Milagros Germán: «No lo repetiría»
Esta semana, la comunicadora Milagros Germán volvió a generar debate al asegurar que no tiene intención de regresar a la política ni de ocupar cargos en el Estado.
Durante una entrevista en el programa radial Solo para Mujeres, la exministra de Cultura afirmó que ha hecho las paces con esa etapa de su vida, aunque reconoció que la experiencia resultó «desgastante e ingrata».
Germán, quien hizo historia al convertirse en la primera mujer en dirigir la Dirección de Comunicaciones y Vocería de la Presidencia durante el gobierno de Luis Abinader, ocupó posteriormente el Ministerio de Cultura hasta enero de 2025.
Sus declaraciones sobre el desgaste emocional y económico que le dejó su paso por la administración pública provocaron numerosas reacciones en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron sus planteamientos y recordaron las críticas políticas que realizaba durante su etapa como conductora del programa Chévere Nights.
Pese a ello, la comunicadora destacó aspectos positivos de la experiencia, asegurando que la gestión pública le ayudó a desarrollar mayor disciplina, organización y capacidad gerencial.
Sergio Vargas: una experiencia que no quiere repetir
Otro caso emblemático es el del merenguero Sergio Vargas.
El intérprete de «La Ventanita» ocupó una curul como diputado por Villa Altagracia entre 2006 y 2010, representando al Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Años después, Vargas ha reiterado en varias ocasiones que no volvería a aspirar a un cargo electivo.
«Jamás volveré a optar por un cargo político», declaró en una entrevista concedida a Listín Diario en 2022.
El artista explicó que su experiencia en el Congreso estuvo marcada por la frustración ante prácticas que, según afirmó, limitaban la posibilidad de realizar un trabajo efectivo en favor de la población.
No obstante, aclaró que seguirá involucrado en las causas sociales y comunitarias, particularmente en Villa Altagracia, donde mantiene una activa labor de asistencia a personas de escasos recursos.
La renuncia de Bonny Cepeda
La salida de Bonny Cepeda del Gobierno se produjo en enero de 2025, cuando presentó su renuncia al cargo de viceministro de Cultura.
La decisión ocurrió luego de la controversia generada por su asistencia a la toma de posesión de Nicolás Maduro para un nuevo mandato presidencial en Venezuela.
A través de una carta dirigida al presidente Luis Abinader, el merenguero explicó que deseaba retomar plenamente sus actividades empresariales y artísticas, agradeciendo la confianza depositada en él durante su gestión en el Ministerio de Cultura.
Los artistas que siguen activos en la política
Aunque algunos han decidido apartarse, otros continúan desarrollando una carrera política activa.
Entre ellos figura el merenguero Héctor Acosta «El Torito», quien se convirtió en el primer intérprete de merengue en alcanzar un escaño en el Senado de la República.
También permanecen en funciones el empresario artístico Franklin Romero y el comunicador y humorista Bolívar Valera «El Boli», ambos legisladores.
En la Cámara de Diputados también ejercen funciones las comunicadoras Selinée Méndez y Juliana O’Neal, mientras que Roberto Ángel Salcedo fue designado ministro de Cultura en 2025.
Por su parte, Betty Gerónimo ocupa actualmente la Alcaldía de Santo Domingo Norte para el período 2024-2028.
Una relación histórica entre arte y política
La vinculación entre el mundo artístico y la política dominicana tiene profundas raíces históricas.
Desde la época de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, numerosos artistas, escritores y músicos manifestaron su oposición al régimen, muchas veces de manera discreta.
Posteriormente, durante las décadas de 1960 y 1970, diversos exponentes de la cultura utilizaron su arte para denunciar injusticias sociales y expresar posiciones políticas.
Figuras como Johnny Ventura, Cecilia García, Sonia Silvestre, Jacqueline Estévez, Vickiana, Víctor Víctor, Manuel Jiménez, José Antonio Rodríguez, Rafael Corporán de los Santos, Joseíto Mateo y Fernando Villalona forman parte de una extensa lista de artistas que, en distintos momentos, combinaron la vida pública con la actividad política.







