Cuba restableció este jueves su red eléctrica tras una falla que dejó sin servicio a dos tercios de la isla, aunque la escasez de combustible agravada por el cerco energético de Estados Unidos mantiene a la población bajo cortes prolongados.
Las interrupciones se han intensificado desde que la administración de Donald Trump impuso un bloqueo de facto tras el derrocamiento de Nicolás Maduro el 3 de enero, eliminando los envíos de petróleo desde Caracas hacia la isla.
El sistema quedó restablecido a las 05:01 de la madrugada, según informó el Ministerio de Energía y Minas en X, logrando cubrir el 80% de la capital el jueves por la tarde.
A pesar del restablecimiento, las autoridades precisaron que si bien la avería en la central Antonio Guiteras fue el detonante, la «causa fundamental» es la indisponibilidad de combustible para los generadores de apoyo. Entre el 1 de enero y el 15 de febrero, la disponibilidad eléctrica se redujo un 20% en comparación con 2025.
La isla de 9.6 millones de habitantes ha experimentado cinco apagones generalizados desde finales de 2024, con suspensiones diarias que en La Habana superan las 15 horas y en provincias pueden prolongarse por más de un día.
Desde el 9 de enero no ha llegado oficialmente ningún tanquero a la isla, obligando al gobierno de Miguel Díaz-Canel a racionar la gasolina y reducir servicios hospitalarios. Mientras Washington justifica las medidas por la «amenaza excepcional» que representan los nexos de Cuba con China, Rusia e Irán, La Habana acusa a Trump de intentar «asfixiar» la economía mediante el endurecimiento del embargo vigente desde 1962.
El sistema eléctrico cubano sobrevive actualmente con termoeléctricas envejecidas que superan los 40 años de explotación.










