La Habana.– El nuevo apagón masivo en Cuba por una avería mantiene este jueves, y desde hace más de 24 horas, a seis millones de personas sin corriente, teléfono ni conexión a internet.
La crisis ha provocado fallas temporales incluso en el suministro de gas y en las señales de radio y televisión nacionales.
El director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Lázaro Guerra, señaló que, si bien el detonante fue una falla en la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la «causa raíz» es el déficit crítico de combustible derivado del asedio petrolero de EE. UU., que impide la entrada de diésel y fueloil desde enero.
La caída del sistema, que afecta desde Camagüey hasta Pinar del Río, ha paralizado la capital, donde se suspendieron las clases para 300,000 menores en todos los niveles educativos.
Según expertos, la falta de derivados del petróleo ha impedido el uso de motores de generación rápida, lo que provocó una caída en cadena de otras centrales tras la salida imprevista de la Antonio Guiteras.
Esta planta, una de las mayores del país, requiere una reparación que podría extenderse por tres o cuatro días, agravando una situación donde el déficit energético ya había alcanzado un récord del 64 % el pasado lunes.
El Sistema Energético Nacional (SEN) atraviesa su crisis más profunda desde mediados de 2025, sumando cinco apagones nacionales en el último año y medio. Investigadores como Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, advirtieron que la isla se sumergiría en una «grave crisis» este marzo ante la llegada de un solo tanquero en casi dos meses.
Mientras el Gobierno cubano denuncia una estrategia de «asfixia energética» por parte de Washington, expertos independientes apuntan también a una infrafinanciación crónica del sector que ha impedido mantenimientos capitales indispensables en infraestructuras clave.




