LA HABANA. – Cuba ha vuelto a quedar a oscuras. El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) sufrió una desconexión total este lunes 16 de marzo, marcando el sexto apagón general en apenas año y medio.
Esta nueva caída ocurre en un momento de vulnerabilidad extrema, siendo el primer colapso total desde que se intensificó el bloqueo petrolero de Estados Unidos, un factor que, según expertos, podría dificultar seriamente la recuperación del servicio.
La crisis, que ya es parte de la rutina para los cubanos con cortes que superan las 15 horas diarias, se debe a una combinación letal: una infraestructura obsoleta con décadas de uso y la falta de combustible para alimentar las centrales termoeléctricas.
La fragilidad del sistema: El caso Antonio Guiteras
La mayoría de los eventos recientes han tenido un denominador común: la central termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas. Esta planta, considerada el corazón energético de la isla, ha presentado fallas críticas recurrentes que han arrastrado a todo el sistema al colapso en tres de las últimas seis ocasiones.
A diferencia de los apagones provocados por huracanes, como Ian (2022) o Rafael (2024), los fallos actuales son de origen técnico y logístico, evidenciando que el SEN opera al límite de su capacidad operativa.
Cronología del apagón: 18 meses de oscuridad
Desde septiembre de 2022, la frecuencia de los colapsos totales ha ido en aumento, dejando periodos de recuperación que oscilan entre 24 horas y una semana:
Septiembre 2022: Colapso total por el huracán Ian. Una semana de recuperación.
Octubre 2024: Avería en la Guiteras provoca «emergencia energética» nacional.
Noviembre 2024: Impacto del huracán Rafael deja a oscuras el oeste del país.
Diciembre 2024: Nueva avería imprevista en la planta de Matanzas.
Marzo 2025: Incendio en una subestación de La Habana desconecta la isla.
Septiembre 2025: Quinto colapso vinculado nuevamente a problemas técnicos.
16 de marzo 2026: Sexto apagón nacional, apenas una semana después de un fallo masivo que afectó a seis millones de personas.

El nuevo desafío: La falta de combustible
Aunque las autoridades suelen reportar «averías técnicas», la sombra del bloqueo petrolero impuesto por Washington en enero de 2026 añade una presión inédita.
Sin suministros estables de crudo, las termoeléctricas no solo sufren por la falta de mantenimiento, sino por la imposibilidad de mantener el ritmo de generación necesario para cubrir la demanda nacional.
Esta situación ha disparado el malestar social en provincias donde las desconexiones han llegado a alcanzar las 48 horas ininterrumpidas, dejando a la población sin métodos para conservar alimentos o realizar tareas básicas de subsistencia.





