CENTROAMÉRICA Y RD. — Centroamérica, una región netamente importadora de combustibles, siente la crisis en Oriente Medio en los precios de las gasolinas, que se venden a más de 4 dólares el galón (unos 3,785 litros) tras alzas en las últimas semanas, lo que despierta el temor de los consumidores por el esperado impacto en los sectores del transporte y la alimentación.
En Panamá, El Salvador, Honduras, Guatemala y República Dominicana, el galón de gasolina se vende a entre 4,09 y 4,90 dólares, mientras que en Nicaragua y Costa Rica supera los 5 dólares, aunque en ambos países rigen situaciones especiales. Las autoridades han achacado el alza a la volatilidad de los mercados derivada del conflicto internacional.
Consumidores se apresuran a llenar el tanque
En Panamá se ajustan los precios cada dos semanas y desde este viernes las gasolinas se venden a un máximo de 4,62 el galón la de 95 octanos, con alzas de hasta 1,18 dólares. Esta anticipación también se vive en El Salvador, donde los conductores se abastecen un día antes del cambio de precios, que el pasado 17 de marzo aumentó hasta 26 centavos.
En Guatemala, el costo ha subido alrededor de 1,30 dólares en las últimas dos semanas para situarse entre 4,60 y 4,90 dólares el galón de gasolina regular. En redes sociales abundan las quejas sobre el rendimiento del combustible, mientras las autoridades realizan operativos contra la especulación.
Subsidios y precios congelados
Para mitigar el impacto, varios gobiernos han implementado medidas de choque:
-
Honduras: El Gobierno asumirá el 50 % del alza del precio de la regular y el diésel, con un costo semanal de 1,8 millones de dólares.
-
República Dominicana: Dispuso un subsidio de 19,8 millones de dólares para evitar mayores alzas. La gasolina premium se vende a 4,9 dólares y la regular a 4,6 dólares.
-
Nicaragua: Mantiene el precio congelado desde abril de 2022, situando la gasolina superior en 5,06 dólares el galón.
-
Costa Rica: Las gasolinas superan los 5 dólares, pero la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) destaca su ventaja competitiva al licitar compras por volumen anualmente.
A pesar de los esfuerzos estatales, la tendencia global sugiere que lo que ocurre en una zona altamente productiva de petróleo seguirá impactando la dinámica diaria de la economía regional.





