SANTO DOMINGO.– El almacenamiento adecuado de frutas y vegetales puede reducir desperdicios y ayudar a mantener su calidad. No todos los productos requieren las mismas condiciones: algunos toleran mejor la refrigeración, mientras otros pueden perder textura o sabor con el frío.
Recomendaciones prácticas
Una recomendación general es separar los alimentos dañados o con signos de deterioro, ya que pueden acelerar la pérdida de calidad de otros. Mantener los cajones del refrigerador limpios y evitar el exceso de humedad también contribuye a una mejor conservación.
Ciertas frutas liberan etileno, un gas natural que favorece la maduración. Por eso, colocar juntas algunas frutas maduras y vegetales sensibles puede hacer que estos últimos se deterioren antes. La separación depende del tipo de producto y del momento en que se planea consumirlo.
Los vegetales de hoja suelen beneficiarse de un almacenamiento refrigerado que controle la humedad, mientras que productos como el tomate pueden manejarse de otra manera según su madurez. Antes de comerlos, deben lavarse siguiendo las recomendaciones de inocuidad alimentaria. Si un alimento presenta moho o deterioro significativo, no debe asumirse que sigue siendo seguro.




