RHODE ISLAND. – El gigante energético danés Orsted anunció este sábado que el parque eólico marino Revolution Wind ha comenzado oficialmente a inyectar electricidad a la red de Nueva Inglaterra, en el noreste de Estados Unidos.
El proyecto, ubicado frente a las costas de Rhode Island, cuenta con una capacidad de 704 MW y está diseñado para abastecer a más de 350,000 hogares, representando un avance significativo en la infraestructura renovable de la región pese a los obstáculos políticos enfrentados durante su desarrollo.
La puesta en marcha de esta obra ocurre tras una tensa batalla legal iniciada en diciembre, cuando la administración del presidente Donald Trump ordenó la suspensión de todos los grandes proyectos eólicos marinos en construcción, alegando riesgos para la seguridad nacional.
No obstante, un juez federal anuló dicha orden en enero, permitiendo la reanudación no solo de Revolution Wind, sino también de otros cuatro proyectos estratégicos: Sunrise Wind, Empire Wind, Coastal Virginia y Vineyard Wind.
Orsted, que comparte el 50 % de la propiedad con el gestor de activos BlackRock, destacó que esta inyección de energía ayudará a reducir los costos para los consumidores finales.
El presidente Trump ha mantenido una postura crítica histórica frente a estas instalaciones, calificándolas de «monstruos feos» que arruinan el paisaje y resultan costosas. Sin embargo, con el inicio de operaciones de estas turbinas, la industria eólica marina estadounidense retoma su impulso para fortalecer la independencia energética de la costa este.





