El rey británico Carlos III subrayó este lunes que su hijo Enrique, quien regresó a finales de agosto con su esposa, Meghan Markle, y sus dos hijos, Archie y Lilibet, al Reino Unido tras seis años de ausencia, continúa fuera de la familia real y que los duques de Sussex no tendrán derecho al uso de títulos como Su Alteza Real.
«No habrá cambios en el estatus actual del Duque y la Duquesa de Sussex. Su tratamiento como Su Alteza Real sigue en suspenso y no se usarán», señala el rey en una carta con la que respondió a una serie de peticiones para aclarar esta cuestión.
El documento, firmado por un representante de Carlos III pero «bajo su dirección», al que tuvo acceso la agencia EFE, recuerda que los duques de Sussex fueron quienes eligieron «respeto por su independencia financiera y la protección de su intimidad», algo que, según se indica, «seguirá siendo respetado por completo».
El rey británico insistió en que Enrique y Meghan son «ciudadanos privados con intereses comerciales y benéficos» mientras residan en el Reino Unido, y precisó que el denominado Acuerdo de Sandringham —mediante el cual la pareja renunció en enero de 2020 a ser miembros activos de la familia real— continúa vigente.
La carta también aclaró que este estatus fuera de la corona no interfiere con las labores filantrópicas de los duques de Sussex, calificadas como «un asunto personal para ellos dos» que se lleva a cabo de manera privada, y que cualquier comunicación relacionada con la pareja deberá canalizarse a través de su propia oficina, independiente del Palacio de Buckingham.
El regreso de Enrique al Reino Unido
El príncipe Enrique, hijo menor de Carlos III y de la fallecida princesa Diana, regresó al Reino Unido el pasado 26 de agosto junto con Meghan y sus dos hijos, Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, para establecerse en el país tras seis años de residencia en California, Estados Unidos.
Los duques de Sussex matricularon a sus hijos en un colegio británico para este curso escolar y, según reportes de medios locales, estarían evaluando mudarse a la zona de los Cotswolds, en el suroeste de Inglaterra.
El último encuentro entre Carlos III, los duques de Sussex y sus hijos se produjo de manera privada en julio pasado, en la residencia que el rey tiene en Highgrove, Gloucestershire, en el oeste de Inglaterra. Posteriormente, la familia visitó la mansión del tío materno de Enrique, el conde de Spencer, donde está enterrada su madre, Diana de Gales.
De acuerdo con medios británicos, Enrique aún estaría tratando de gestionar con las autoridades policiales el nivel de seguridad pagada con fondos públicos que correspondería a su familia, al no formar parte oficial de la Corona, un asunto por el que ya perdió una extensa batalla legal en los tribunales.




