CIUDAD DEL VATICANO.— El papa León XIV canonizó este domingo al adolescente italiano Carlo Acutis, conocido como el «influencer de Dios», y al también joven italiano Pier Giorgio Frassati. El evento, al que asistieron unas 80,000 personas, marcó un hito al convertir a Acutis en el primer santo de la generación milenial.
Durante la misa solemne, el pontífice destacó el ejemplo de ambos jóvenes como una «invitación dirigida a todos nosotros, especialmente a los jóvenes, a no desperdiciar la vida, sino a orientarla hacia lo alto y convertirla en una obra maestra».
Carlo Acutis: el santo del milenio
Carlo Acutis, quien falleció de leucemia a los 15 años en 2006, fue apodado el «ciberapóstol» por su talento en informática. Dedicó gran parte de su vida a difundir la fe católica en internet, creando una exposición digital sobre los milagros eucarísticos. Su proceso de canonización fue inusualmente rápido: fue beatificado en 2020 y se le atribuyen dos milagros.
En la plaza de San Pedro, muchos jóvenes sostenían imágenes de Acutis, quien con solo 17 años, como Filippo Bellaviti, afirmó que el nuevo santo fue un ejemplo al «combinar su vida cotidiana —la escuela, el fútbol y su pasión por la informática— con una fe inquebrantable».
Pier Giorgio Frassati, un ejemplo de caridad
El papa también canonizó a Pier Giorgio Frassati, quien murió hace 100 años a la edad de 24. Pese a provenir de una familia burguesa, rompió con el estatus de su padre para dedicarse al servicio de los pobres y enfermos en su natal Turín.
Frassati, que falleció a causa de la poliomielitis, es considerado por la Iglesia católica como un modelo de caridad. El Vaticano reconoció a finales de 2024 un segundo milagro atribuido a él, la curación inexplicable de un joven estadounidense en coma, lo que completó el proceso para su canonización.
Un proceso extraordinario y un mensaje para los jóvenes
La canonización de Carlo Acutis fue particularmente notable por la rapidez de su proceso. Las tumba del joven en Asís se ha convertido en un centro de peregrinación que atrae a cientos de miles de visitantes cada año. Su madre, Antonia Salzano, en un video publicado por la diócesis de Asís, expresó su certeza de que Carlo agradecería a todos por el reconocimiento.
Esta ceremonia fue la primera canonización del papa León XIV desde su elección en mayo y se celebró en pleno Jubileo, o «Año Santo» de la Iglesia católica, que ya ha atraído a más de 24 millones de personas a Roma.




