El más reciente informe del Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana, correspondiente al Boletín Epidemiológico No. 7 del año 2026, advierte sobre la concentración de casos de Malaria en varias provincias de la región Sur del país, situación que mantiene bajo monitoreo a las autoridades sanitarias durante el período comprendido entre el 15 y el 21 de febrero.
El reporte también refleja un aumento en los casos confirmados de Dengue en comparación con el mismo período del año 2025. No obstante, el organismo de salud indicó que durante la semana analizada no se registraron muertes asociadas a esta enfermedad, lo que representa un indicador positivo dentro del seguimiento epidemiológico.
Vigilancia por leptospirosis
En relación con la Leptospirosis, el informe muestra una reducción general en la incidencia nacional. Sin embargo, las provincias de San José de Ocoa y Monte Cristi presentan un elevado acumulado de nuevos casos, por lo que permanecen bajo vigilancia epidemiológica activa.
El boletín también reporta una disminución en los casos de mortalidad materna, lo que evidencia avances en los programas de atención y prevención de riesgos durante el embarazo.
Estrategias de control sanitario
Entre las medidas implementadas por las autoridades sanitarias para enfrentar estas enfermedades figuran:
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Búsqueda activa de pacientes febriles en las comunidades.
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Intervenciones de saneamiento ambiental para eliminar criaderos de vectores.
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Jornadas educativas dirigidas a la población.
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Fortalecimiento del sistema de notificación de casos en los centros de salud.
El médico salubrista y epidemiólogo de campo, Dr. Mariano Polanco Fernández, enfatizó la importancia de que todos los establecimientos de salud, públicos y privados, notifiquen de manera oportuna los casos sospechosos o confirmados.
“El reporte temprano de los casos permite fortalecer la respuesta del sistema de salud y evitar la propagación de enfermedades en las comunidades”, explicó el especialista.

Un análisis histórico de la vigilancia epidemiológica
La vigilancia epidemiológica ha sido un pilar fundamental en la salud pública dominicana desde mediados del siglo XX, cuando el país comenzó a estructurar sistemas formales de monitoreo para enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue y otras afecciones transmitidas por vectores.
Durante décadas, la malaria representó uno de los principales retos sanitarios en zonas rurales y fronterizas, especialmente en regiones agrícolas y áreas con limitaciones en el acceso a servicios de salud. Gracias a campañas de fumigación, control vectorial y diagnóstico temprano, el país ha logrado reducir significativamente la incidencia en comparación con décadas pasadas, aunque los brotes focalizados aún representan un desafío.
En el caso del dengue, la enfermedad se ha mantenido como uno de los principales problemas de salud pública en el Caribe y América Latina, debido a factores como el crecimiento urbano, el cambio climático y la proliferación del mosquito Aedes aegypti.
Especialistas coinciden en que el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la participación comunitaria continúan siendo herramientas clave para prevenir brotes y reducir el impacto de estas enfermedades en la población dominicana.




