YAROVA, UCRANIA.— Al menos 21 personas murieron este martes en un brutal ataque ruso contra el pueblo de Yarova, en el este de Ucrania. La tragedia ocurrió mientras las víctimas esperaban en una fila para recibir el pago de sus pensiones. El presidente Volodimir Zelenski denunció el incidente como un «salvaje ataque» y un acto de «terrorismo puro».
Según el gobernador regional, Vadim Filashkin, además de los fallecidos, unas 21 personas resultaron heridas en el bombardeo. El ataque, perpetrado con una bomba aérea, golpeó a la población civil en el peor momento posible, cuando se reunían cerca de una camioneta del servicio de correos que distribuía las jubilaciones en el área.
Un llamado a la comunidad internacional
El presidente Zelenski instó a la comunidad internacional a tomar «medidas fuertes» contra Rusia, señalando que el mundo «no debe dejar sin una respuesta adecuada este tipo de ataques». En su publicación en redes sociales, el mandatario adjuntó un video que muestra los cuerpos esparcidos por el suelo cerca del vehículo postal, que quedó gravemente dañado.
La Fiscalía General ucraniana ya ha iniciado una investigación por crímenes de guerra. El ataque se produce en un momento de intensos combates en la región industrial de Donetsk, donde, según el comandante en jefe de las fuerzas ucranianas, las tropas rusas triplican o incluso sextuplican en número a las fuerzas de defensa.
Este trágico suceso se suma a la larga lista de víctimas y ataques en el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que ha cobrado la vida de decenas de miles de personas y ha obligado a millones a abandonar sus hogares.




