Tesla presentó finalmente la versión más avanzada de su esperado Roadster, un deportivo eléctrico que había sido mostrado por primera vez como prototipo en 2017 y que ahora incorpora tecnologías desarrolladas junto a SpaceX.
Durante una demostración realizada en Texas, la compañía enseñó al vehículo acelerando de 0 a 60 millas por hora en 0.81 segundos, equivalentes a unos 97 kilómetros por hora, una cifra que lo coloca entre las aceleraciones más extremas mostradas hasta ahora por un automóvil.
El evento también mostró al Roadster realizando maniobras poco comunes para un vehículo convencional, entre ellas saltos, giros en el aire y desplazamientos breves fuera del suelo mediante un sistema de propulsores de gas frío desarrollado con tecnología de SpaceX.
Una de las escenas más llamativas fue una maniobra aérea sobre otros vehículos de Tesla, seguida de un aterrizaje controlado. La compañía también exhibió la capacidad del automóvil para permanecer invertido temporalmente mediante un sistema de succión y apoyo aerodinámico.
El nuevo Roadster había sido anunciado originalmente en noviembre de 2017 con la promesa de iniciar producción en 2020, pero el proyecto sufrió múltiples retrasos.
Ahora, Tesla apunta a 2028 como posible fecha de producción, aunque durante la presentación no ofreció un calendario definitivo ni todos los detalles comerciales del modelo.
Elon Musk explicó que el vehículo incorpora propulsores desarrollados con SpaceX, una tecnología que busca mejorar la aceleración y permitir maniobras que hasta ahora eran impensables en un automóvil de producción.
El modelo también cuenta con dirección electrónica, elementos aerodinámicos activos y sistemas experimentales que lo alejan de la concepción tradicional de un automóvil deportivo.
La demostración tuvo un fuerte componente tecnológico y experimental. De hecho, el propio Musk reconoció que algunas de las capacidades mostradas todavía no corresponden a un vehículo homologado para circular normalmente por carreteras públicas.
Tesla tampoco ha confirmado todavía el precio definitivo de todas las versiones ni las especificaciones finales de autonomía, potencia o producción masiva.
El Roadster funciona además como un vehículo de exhibición tecnológica para Tesla, en momentos en que la empresa está ampliando su enfoque hacia inteligencia artificial, conducción autónoma, robótica y proyectos conjuntos con SpaceX.
El deportivo representa la evolución de un nombre histórico para la compañía. El primer Tesla Roadster, comercializado a finales de la década de 2000, fue el vehículo que ayudó a establecer a Tesla como fabricante de automóviles eléctricos de alto rendimiento.
La nueva generación busca llevar esa idea mucho más lejos, combinando propulsión eléctrica con tecnologías propias del sector aeroespacial.
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